Que la banca siempre gana no solo sucede en los casinos. También en la vida real. Incluso cuando los ciudadanos lo pasan mal y acaban en un desahucio. Para muestra, un caso hipotético en el que tras soportar 9 años de hipoteca —con ya 150.000 € pagados al banco— la ley permite al banco adjudicarse la vivienda por un 60% de la tasación original. Sumando el capital deudor, a las costas, gastos e intereses de demora, el desahuciado se queda arruinado y sin casa, debiendo aún 100.000 €.

Si por el contrario, la adjudicación se realizara al 90% —sufriendo el banco las consecuencias de su tasación irresponsable— el desahuciado quedaría con solo 10.000 € de deuda. No se evita perder la casa, pero por lo menos esto le permitiría rehacer su vida sin desesperarse. Aunque la mejor solución para ciudadanos indefensos es, desde luego, la dación en pago (ah, pero cuidado con las plusvalías).
Sin embargo, el Gobierno y el principal partido de la Oposición siguen haciendo el juego a la banca, proponiendo carencias, límites y condiciones, en lugar de atacar el problema de raíz defendiendo a sus ciudadanos. ¿Hasta cuándo?
Fuente: El Confidencial.